Rolf miró a la joven que buscaba algo debajo de una de las mesas del pub donde estaba tomando una cerveza. Era una chica rubia con el pelo largo y rizado con un zapato de cada color. Llevaba una varita, ¡delante de los muggles! Esperaba que nadie se diera cuenta de ello. Tras un rato de observación, se acercó. —Perdone, señorita, ¿puedo ayudarle? —el joven se agachó para ponerse a la altura de la chica. Ella levantó la cabeza…. Seguir leyendo